Lucía me visitaba todas las mañanas y desaparecía cada noche. Yo sabía que ella era la niña de La Huaca. Lo supe desde esas tres noches en que la seguí y vi desaparecer junto al árbol en forma de Fauno, suspendida en el espacio. Todo concordaba con lo que las abuelas siempre han relatado: los espíritus indígenas de las huacas que no han sido desenterradas rondan por los pueblos, viven en las huacas y desaparecen encima de dónde aquellas se encuentran enterradas.
Era mi amiga desde que yo tenía 6, y-como quien dice- parte de mi familia a partir de mi cumpleaños número 7. Cuando nos conocimos llevaba un vestido dorado, largo y detalladamente decorado. Mi abuela me había enviado a recoger 10 mangos para la visita y, como la cosecha había estado escaza, tuve que ir más allá de lo acordado. Lucía caminaba lentamente. Un poco sin ritmo, un tanto con toda la seguridad con la que los campesinos suben la trocha cuando exploran el terreno. Ella me habló primero, pero yo no le entendí. Su voz sonaba un poco empolvada. Me siguió y resultamos bajando los mangos y cayéndonos en el barrial juntas como si nos conociéramos de hace siglos.
A la semana siguiente, mientras yo llevaba a pastar a las ovejas, Lucía llegó, me saludó y (con una sonrisa de travesura) me dijo que tenía algo increíble que revelarme. Me temblaban las rodillas y el alma, pero muy de su mano me encontré levitando por un túnel excesivamente iluminado y de energías intensificadas. Tanto así, que hubiera preferido el tradicional camino tenebroso y oscuro. -En cuanto a la sustancia pegajosa y fría que aún habita en forma de parche azul en mi pelo, bueno, ahora agradezco su hazaña de químico colorante ya que ayuda a que esta historia les suene a todos ustedes tan cierta como lo verdadera que es-. Pero volviendo a la historia, al final del túnel, y para mi gran decepción, me encontré (de pie) exactamente en el mismo lugar donde la transición hacia mi otro mundo había comenzado: al lado del árbol en forma de Fauno.
"Sólo quería mostrarte La Huaca. No te preocupes, un día podrás entrar", me dijo Lucía.
Emprendimos aquel misterioso viaje muchas veces, siempre con el mismo resultado austero y malagradecido. Yo nunca pude ver la bendita Huaca aunque siempre creí en ella, siempre.
Esta noche me doy cuenta de que Lucía tenía razón, esta noche todo me es coherente. En medio de esta claridad infinita en la que me encuentro veo que todo siempre tuvo un sentido, una intención: el cariño de mi familia hacia Lucía, la ausencia de preguntas, el percance aquel que hizo que yo perdiera la memoria. Llegó la hora del comienzo y también del final, me dijo ella mientras caminábamos al lugar donde desaparecía todas las noches y en donde La Huaca yacía hace más de mil años. "No tengas miedo"- dijo Lucía, mientras yo desaparecía.
Yo soy la verdadera niña de la Huaca, siempre lo he sido. Lucía tomó mi lugar por unos años tal vez por castigo, tal vez por amor. No sé si voy a estar aquí siempre, no sé si es mi destino encontrar a otra niña para cambiar esta realidad. Tal vez el hechizo se rompa cuando simplemente me encuentre a mí misma.
Thursday, December 3, 2009
Monday, November 23, 2009
El viejo verde
Fue genial, pero increíble y -pensándolo bien- un tanto injusto. Estábamos todos felices con nuestros atuendos en la gala de disfraces del 28 de diciembre. Porque, como todo en mi pueblo (o caserío cómo fue siempre interpretado y ¡dibujado! por grandes amigos capitalinos) tenemos un calendario paralelo, las palabras son adoptadas del italiano, o del ‘venezolano’, y los habitantes están: cuerdos, muy cuerdos. Era de indudable conocimiento popular: Aruncio hacía honor a su título de el pueblo's viejo verde. Más tirando a verde que a viejo, pero de todas maneras.
Él fue disfrazado de sahumerio, y aquí cabe aplaudir su esfuerzo creativo. Pero, su no-sorprendente comportamiento de fortachón imbatible deshizo la magia. Tanto así que justo alrededor de las 12:30 am, la celebración y el baile se estancaron (casi que suspendidos por siempre en el tiempo) a causa de un grito estremecedor proveniente de una de las doncellas: “Deberíais quedaros verde para siempre”. Fue genial, pero increíble y –pensándolo bien- un tanto estremecedor. La piel de Aruncio- poco a poco, con la misma lentitud (o rapidez) con la que las nonas tejen mientras ven las novelas- adquirió la pigmentación de un verde juguetón, un verde como de sapo de caricaturas, como de BomBomBun de manzana. Todos callamos, todos pensamos, la doncella lloraba en silencio.
Aruncio en realidad que se quedó verde. Pero como todos nos merecemos una segunda oportunidad, y a veces lo que parece un misfortunio se puede transformar en bendición: hoy, como todos los años, el personaje principal de esta historia se prepara para su gran y feliz misión de SER y representar el árbol de Navidad que se erige con emoción y fervor en la Plaza Mayor de mi pueblo cada primero de diciembre.
Él fue disfrazado de sahumerio, y aquí cabe aplaudir su esfuerzo creativo. Pero, su no-sorprendente comportamiento de fortachón imbatible deshizo la magia. Tanto así que justo alrededor de las 12:30 am, la celebración y el baile se estancaron (casi que suspendidos por siempre en el tiempo) a causa de un grito estremecedor proveniente de una de las doncellas: “Deberíais quedaros verde para siempre”. Fue genial, pero increíble y –pensándolo bien- un tanto estremecedor. La piel de Aruncio- poco a poco, con la misma lentitud (o rapidez) con la que las nonas tejen mientras ven las novelas- adquirió la pigmentación de un verde juguetón, un verde como de sapo de caricaturas, como de BomBomBun de manzana. Todos callamos, todos pensamos, la doncella lloraba en silencio.
Aruncio en realidad que se quedó verde. Pero como todos nos merecemos una segunda oportunidad, y a veces lo que parece un misfortunio se puede transformar en bendición: hoy, como todos los años, el personaje principal de esta historia se prepara para su gran y feliz misión de SER y representar el árbol de Navidad que se erige con emoción y fervor en la Plaza Mayor de mi pueblo cada primero de diciembre.
Saturday, November 21, 2009
What's the time?
I was in the middle of this CT4 (modelling) lecture when my classmate from India, looking tired and desperate after 7 hours of continuous academic information, asked me: -Hey Ciro what's the time?
I was also really tired and kind of thinking softly, and her question surprised me!
I tried to answer because I like to help people, so I said something like:
-Well, the time is this intangible thing that continuosly occurs irrespective of you noticing it or not. It is necessary so that you know where and why are you where you are and... you now what? I've no idea what the time is, why do you ask so difficult questions while I am trying to get how to make a pseudorandom walk in Excel?.
We laughed and then I understood:
-Ahhh ok, it's five fourty!
I was also really tired and kind of thinking softly, and her question surprised me!
I tried to answer because I like to help people, so I said something like:
-Well, the time is this intangible thing that continuosly occurs irrespective of you noticing it or not. It is necessary so that you know where and why are you where you are and... you now what? I've no idea what the time is, why do you ask so difficult questions while I am trying to get how to make a pseudorandom walk in Excel?.
We laughed and then I understood:
-Ahhh ok, it's five fourty!
Thursday, November 19, 2009
I am only the left side of me
Not long ago, I was chatting with my brother, who is 5 years younger than me. We were talking about life, and love, and then we moved on to a more serious subject: making funny faces at each other through the computer screen. In doing so, he mentioned-and showed me-: "hey, I can't wink with my left eye, can you?" I said yes, off course I can, but I can't with my right. We looked at each other via the built-in cameras, showed our complementary winking abilitites, paused for about 3 and a half seconds, and bursted in loud laugh.
We thought the winking story was very funny, and began surveying other body functions that seemed complementary. My brother is right handed, while I write and throw with my left arm, think with the left side of my brain, kick with my left leg, and even have to contain myself from using my 'left side' every time I shake hands. We also compared our childhood accidents and important visits to the hospital, and realized that the left side of his body does not scar, hurt, bruse, nor does it react to the heat or cold. As for me, my whole life is reflected on my left: from the huge scar on the back of my arm, to the fact that I have to cut the left side of my hair twice as much since it always seems to be wayyy longer than its counterpart.
At that point, I still did not know that our entire lives were about to change in a matter of days, maybe minutes...
We thought the winking story was very funny, and began surveying other body functions that seemed complementary. My brother is right handed, while I write and throw with my left arm, think with the left side of my brain, kick with my left leg, and even have to contain myself from using my 'left side' every time I shake hands. We also compared our childhood accidents and important visits to the hospital, and realized that the left side of his body does not scar, hurt, bruse, nor does it react to the heat or cold. As for me, my whole life is reflected on my left: from the huge scar on the back of my arm, to the fact that I have to cut the left side of my hair twice as much since it always seems to be wayyy longer than its counterpart.
At that point, I still did not know that our entire lives were about to change in a matter of days, maybe minutes...
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