Caminaba hacia nose donde y tampoco me importaba. Lo unico que sabia es que cada paso que daba me alejaba un poco mas de la persona que mas habia amado en la vida y que ahora descansaba para siempre bajo la tierra helada. Yo me encontraba totalmente extraviada en la oscuridad completa de un pozo, sumida en un dolor desesperante y desconocido que se habia clavado como estaca en el centro de mi corazon y se desangraba dentro mio con una rapidez atroz. No me importaba estar en Buenos Aires, ni la hermosura del otonio, ni la brisa familiar y unica que me recibia cada vez que llegaba a mi tierra; no importaban las nostalgias ni los reencuentros. El mundo entero se derrumbaba sobre mis pies en cada paso ante la tragedia que me traia de vuelta a la ciudad. Sentia a mi lado la marcha silenciosa de la gente que se habia congregado para despedirse de mi adorado hermanito pero la presencia de tanta gente solo conseguia traerme a la realidad espantosa que transcurria en segundos eternos y que era peor que una pesadilla.
No se cuanto tiempo paso, creo que yo ya habia llegado a mi casa y estaba frente a la puerta. Yo abrazaba con fuerza la foto de Lucas contra mi pecho y sollozaba ahogandome con las lagrimas de mi propio llanto. De repente apareciste frente ami y solo me abrazaste. Me abrazaste con tal sentimiento que mi cuerpo se rindio ante tus brazos y pude sentir como vos sostenias mi pena entre ellos. Vos me abrazabas en silencio y acariciabas mi pelo con ternura. No me dijiste nada, solo nos quedamos asi por unos minutos. Por fin levante mi cabeza y te mostre mi cara lloroza y vi tus brillantes y hermosos ojos negros y humedos mirandome con una calidez conmovedora. Habian pasado unos anios desde la ultima vez que te habia visto y note la expresion adulta en las facciones de tu cara y la forma de tu cuerpo bien marcado y fuerte. No necesitaste decir ni una palabra, tu mirada fue suficiente para yo saber lo mucho que sentias vos tambien la perdida de tu gran amigo. Senti como que el alma me volvio al cuerpo y me di cuenta que estaba temblando y que tus brazos eran un abrigo que me envolvian de cuerpo y alma. Fue una sensacion que aun no se explicar, senti como que la fuerza de tu brillo entraba directo en mi corazon y conseguia alivianar con una sinceridad divina la angustia que me estaba axficciando. Desde entonces tengo gravada en mi mente la imagen perfecta de tu cara preciosa y esta imagen ronda en un recuerdo continuo que ya no temo que se desvanezca con el pasar del tiempo.
Es extranio todo lo que paso dentro mio desde ese momento. El orden de las convicciones que tenia por ley se desbarato por esta confusion que se impuso en mi cabeza en los siguientes dias. Queria creer que lo que me estaba pasando con vos era simplemente una reaccion desesperada de mi corazon al dolor insoportable que albergaba, como una ilusion de la que me queria aferrar en busca de un poco de alivio a la inmensa tristeza por la reciente perdida. O tal vez, la confusion de un sentimiento fraternal que te ligaba de manera automatica a la amistad que te unia con Lucas. Desconfie de mi corazon, pense que no era posible que te quisiera de una manera distinta porque esta otra manera abarcaba un terreno completamente fuera de consideracion y tambien por el sinfin de motivos por los que era obvio que todo esto solamente crecia dentro de mi cabeza. Por eso adopte una postura indiferente a los indicios de mi corazon. Te volvi a ver en varias ocaciones e intente acutar con naturalidad, pero ya para cuando note el esfuerzo que hacia yo al verte para disimular lo que me pasaba y la cantidad de veces durante el dia que me descubria pensando en vos, me di cuenta que todas mis dudas eran solo miedos de aceptar lo que ya era muy tarde de remediar. Recuerdo haberme sorprendido por la espontaneidad con la que todo se habia tejido dentro mio; hacia entonces muchos anios desde que mi corazon se encontraba sellado para los amores y no recordaba la ultima vez que alguien me habia encandilado de manera tan inesperada y con la guardia baja. Creo que esto lo intuiste vos tambien, porque pronto cesaron tus visitas y por mi parte se me agotaron las excusas para verte o buscarte. Ahora que el tiempo paso, me alegro de que haya sido asi porque probablemente no habria sido lo suficientemente fuerte para soportar las consecuencias de un amor no correspondido y mucho menos del amor de alguien tanto mas joven que yo. En ese momento en realidad tampoco era el latido de una esperanza lo que yo tenia, sino unas desobedientes ganas de verte todo el tiempo. No exagero cuando digo con certeza que estaba pasando por los peores momentos de mi vida y lo unico que conseguia contentarme eran tus visitas relampago y ver tu sonrisa alentadora; cosa a la que quiza por falta de costumbre no le podia encontrar explicacion y me sabia a dulce misterio.
El dia que partia de regreso a New York tuve que tomar una decision que me resguardara de la melancolia y de la impotencia de saber que no volveria a verte por mucho tiempo, asi que friamente mentalice uno por uno cada impedimento y las distancias abismales que me mantenian muy lejos de vos -que ciertamente no eran solo fisicas- y decidi olvidarte. Sentada en el vuelo novecientos cincuenta y seis de american airlines que me llevaba de vuelta a lo mio, doble y desdoble mi querencia de todas las maneras posibles y te pense con ahinco las once horas que duro el viaje tratando de convencerme que era lo ultimo de mi que te dedicaria.
Han pasado anios desde que no te veo ni se nada de vos, pero te confieso que tu recuerdo aun a menudo asalta mis pensamientos regandome el alma con la misma calidez de aquellos dias y de aquel abrazo con el que reabriste mi corazon. No solo no he conseguido olvidarte aunque me lo he propuesto varias veces sino que te sigo queriendo tanto como empece a hacerlo desde entonces y aun mas cada dia. De tu ausencia ya me acostumbre pero de tu recuerdo sigo cosechando fuerzas.
Sunday, May 16, 2010
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1 comment:
Pasé por aquí a leerte y visitarte, estaba en mora de pasarte mi blog, así que aquí estoy! Hace mucho no escribo pero hay historias de todo (ya lo tengo hace varios añitos) aunque creo que nunca he escrito nada sobre nuestro querido Sesguela...Besos desde este lado del charco!
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